GIOVANNI PULZE


...Podría ser que cuando menos lo esperamos, cuando los eventos nos rebasan y nos domina la desesperación, un algo o un alguien venga en nuestra ayuda? Si es así, esta ayuda la podemos llamar  Providencia, Fortuna o Destino. Mi respuesta positiva es simplemente la figura de un “Ángel” que no tiene el más alto valor de la tradición y no quiere ser la transposición pictórica de las varias encarnaciones cinematográficas modernas de Win Wenders en adelante. “Ángel” podría ser una persona cualquiera encontrada tal vez por la calle, tal vez por error, una persona que te cambia el día con una sonrisa o la vida con un gesto. Las dos alas blancas, así, se vuelven una metáfora y símbolo de potencialidad: un algo que cada uno de nosotros tenemos y que puede ser usado para ofrecer ayuda, hoy mismo, aquí, en nuestro “paraíso” cotidiano”

BIOGRAFIA Giovanni Pulze nació en Piove di Sacco y labora en Badoere en la Provincia de Treviso. En 1981 tuvo su primera muestra personal. Del encuentro casual con el viejo maestro Orlando Fasano, pintor y escultor friulano, quien se retiró en la soledad del campo de Mogliano Veneto después de frecuentar en París a Picasso,  Mirò, Cocteau y Prevert, nace una gran amistad y una fructífera sociedad durante un decenio. Desde 1991, ha combinado su actividad artística con la del diseño de moda, creando con la marca “Jeans Latino” su primera colección de moda joven. En esos mismos años, ha colaborado como independiente en el mundo del diseño de anteojos, para algunas empresas icónicas como Safilo, Marcolin, Celes, Filos Piave, Valberra en Italia y en el extranjero importantes empresas como como el Chai Group en Alemania, le han ofrecido la posibilidad de crear modelos que han resultado parte integrante de la colección de marcas de prestigio como Versace, Valentino, Roccobarocco y otros. Resulta de particular interés artístico su colección de anteojos inspirada en diez maestros del arte moderno, con la realización de los respectivos modelos: de Modigliani a Picasso, de Dalí a Fontana y Warhol. Se ha ocupado también de cerámica realizando una colección de tótems, luminosos, llamada “Towers” y otros objetos de gran design. A fines de los años 90, su mirada a lo fantástico lo lleva a estudiar la pintura del inglés Turner y del alemán romántico C.D. Friedrich, en quienes descubrirá “el sentido del vacío” y de la “soledad humana”. Desde 1999 el tema dominante de su obra es la figura de un Ángel Metropolitano.